Si buscaste un “test de depresión posparto”, seguramente te encontraste con la Escala de Edimburgo. Es el cuestionario más usado en el mundo para detectar a tiempo la depresión durante el embarazo y después del parto. Aquí te explico qué es, qué mide y qué hacer con tu resultado.
¿Qué es la Escala de Edimburgo?
La Escala de Depresión Posnatal de Edimburgo (EPDS, por sus siglas en inglés) fue creada en 1987 en Escocia por John Cox, Jenifer Holden y Ruth Sagovsky. Tiene 10 preguntas sobre cómo te has sentido en los últimos 7 días y se contesta en unos cinco minutos.
Se ha validado en muchos países, incluido México, tanto para el embarazo como para el posparto. Por eso la usan ginecólogas, pediatras, enfermeras y psicólogas como un primer filtro.
¿Qué pregunta?
Las preguntas exploran, entre otras cosas:
- Si has podido reír y ver el lado bueno de las cosas.
- Si has disfrutado lo que esperabas con ilusión.
- Si te has culpado sin necesidad cuando algo salió mal.
- Si te has sentido ansiosa, preocupada, con miedo o con pánico sin un motivo claro.
- Si sientes que las cosas te sobrepasan.
- Si la tristeza no te ha dejado dormir, o si has llorado de tristeza.
- Si se te ha ocurrido la idea de hacerte daño.
No pregunta por el cansancio ni por los cambios del cuerpo, que son normales en esta etapa. Se enfoca en el estado de ánimo y en la ansiedad, que con frecuencia acompaña a la depresión perinatal.
¿Cómo se interpreta?
Cada respuesta vale de 0 a 3 puntos y el total va de 0 a 30. Un puntaje alto no es un diagnóstico: indica que vale la pena una valoración con una profesional de la salud mental.
El punto a partir del cual un resultado se considera alto cambia según la etapa y el estudio. En México, por ejemplo, las validaciones usaron 10 puntos o más durante el embarazo y 12 o más en las primeras cuatro semanas después del parto. Por eso conviene que el resultado lo interprete alguien que conozca la escala y tu situación.
La pregunta sobre hacerte daño es la más importante. Si en ella respondiste cualquier cosa distinta de “nunca”, busca ayuda hoy mismo, sin importar tu puntaje total: llama al 911 o a la Línea de la Vida al 800 911 2000, gratuita, confidencial y disponible las 24 horas.
Lo que la escala no puede hacer
- No da un diagnóstico. Eso requiere una entrevista con una profesional.
- No lo detecta todo. Un puntaje bajo no significa que no necesites apoyo si te sientes mal.
- Solo refleja los últimos 7 días. Si tu ánimo cambia, vale la pena repetirla.
- No reemplaza lo que tú sientes. Si percibes que algo no está bien, eso basta para pedir ayuda.
¿Dónde contestarla?
Puedes pedirla en tu consulta prenatal o posparto, o con la pediatra de tu bebé. En terapia también sirve para ver cómo avanzas con el tiempo. Si quieres hablar de tu resultado, escríbeme.
Si tu resultado fue alto
Lo primero: no estás sola y no es tu culpa. La depresión perinatal es frecuente y tiene tratamiento, y pedir ayuda a tiempo hace que la recuperación sea más rápida. Puedes leer cómo distinguir el baby blues de la depresión posparto o conocer cómo acompaño la depresión posparto.
Fuentes: Cox, Holden y Sagovsky (1987), “Detection of postnatal depression: development of the 10-item Edinburgh Postnatal Depression Scale”, British Journal of Psychiatry 150: 782-786; Alvarado-Esquivel y colaboradores, validación en mujeres en posparto (2006) y en mujeres embarazadas (2014), Durango, México.